Destino ecoturìstico por Rìo la Pasiòn, Sayaxchè

Río la Pasión, Sayaxché

Por rìo La Pasiòn, Sayaxché, destino ecoturìstico privilegiado

Cuando usted lee algún desplegado, de esos primorosamente ilustrados y con textos elegantes que suele elaborar el Instituto Guatemalteco de Turismo (Inguat) para promocionar los destinos turísticos preferenciales de este país, generalmente encontrará las mejores fotografías que se puedan encontrar de sitios como Atitlán, Tikal y Antigua Guatemala. Alguno que otro le invitará a conocer el Castillo de San Felipe, en Izabal o, excepcionalmente, el nacimiento del río San Juan, en Huehuetenango. Pero difícilmente encontrará alusiones a un auténtico paraíso que existe en este territorio: el municipio de Sayaxché, en Petén.

Se trata de un trozo de selva verde y espesa, que a ratos se combina con senderos despejados o con el rumoroso y húmero ambiente que genera la cercanía con el río La Pasión. Su fauna y flora pueden gravitar entre lo exótico y lo silvestre, pero sin lugar a dudas, siempre dotadas de misterio y belleza. Pareciera que este lugar, y no otro, fue el que inspiró a don Virgilio Rodríguez Macal a compararlo con la Mansión del Pájaro Serpiente o, como en otra de sus obras: el Mundo del Misterio Verde.

Y qué decir del inmenso tesoro arqueológico que existe en toda esta área. La grandeza de la civilización Maya se encuentra aquí en todo su esplendor, en toda su grandeza y, por supuesto, con todo el misterio que le caracterizó y que, a la fecha, se sigue manifestando aún en los vestigios que le revelan al mundo un poco de esa portentosa época de la historia.

Para muchos estudiosos, Sayaxché es una maravilla natural incomprendida. No se explican cómo es que lugares históricos como Seibal, Dos Pilas o Aguateca son ignorados totalmente en los catálogos turísticos. O, al menos, en la mayoría de ellos. Y eso que el sector hotelero ha sabido darle a este lugar la categoría que busca el turista, brindando servicios de varias estrellas y, sobre todo, la instalación de hoteles de carácter ecoturístico.

De sobra está mencionar que en esta región de Petén se recogen importantísimas epopeyas de la civilización Maya. El simple hecho de que el río La Pasión haya sido considerado un afluente sagrado, habla por sí solo de la trascendencia que tenía para aquellos ancestros de la Guatemalidad. Con sus cocodrilos elegantes pero traicioneros, sus serpientes Nahuyacas deslizándose sigilosas por la jungla, o las bandadas de loros surcando raudos los cielos peteneros al caer la tarde, los mayas tenían motivos suficientes para maravillarse ante este espectáculo natural. El espectáculo de su propio territorio.

Un vistazo al pasado

Entre todas las joyas arqueológicas que abundan en el transcurso de La Pasión, hoy queremos centrarnos en una muy peculiar: se le conoce comoAltar de los Sacrificios y se localiza a  unos 45 km de Flores, Petén. Al navegar por este río caudaloso, es impactante cómo aparece de pronto, muy cerca de la confluencia de los ríos Salinas y La Pasión, como si se tratase de una majestuosa revelación ante el visitante. Es uno de los yacimientos más conocidos e intensamente excavados de la región, aunque el sitio en sí no parece haber tenido una gran fuerza política en el período clásico tardío, aunque sí una gran importancia comercial.

El Altar de Sacrificios se encuentra en el lado guatemalteco de la frontera internacional con México. Se ubica a 80 km corriente arriba de la importante ciudad maya de Yaxchilán (período clásico) y a 60 km al oeste de Seibal. Otra característica que lo distingue es que se encuentra sobre una pequeña isla de 700 metros de este a oeste y ubicada entre varios pantanos estacionales a lo largo de la orilla sur del río La Pasión, tal como dijimos anteriormente cerca del lugar donde este se une con el río Salinas o Chixoy.

En el sector oriental más alto, se puede apreciar la arquitectura ceremonial que se empleaba para llevar a cabo los sacrificios humanos, una práctica generalizada y extendida entre los mayas.  Todo el yacimiento está formado por alrededor de 30 grandes montículos ubicados en torno a tres plazas en el núcleo del sitio. Hay una gran plaza principal rodeada por pirámides o estructuras residenciales y estelas con jeroglíficos. Se utilizó en su construcción arena de piedra roja, y, en los suelos, cal condensada con ceniza. En las tumbas se ha encontrado piezas de cerámica y ofrendas de jade.

Pese a sus pequeñas dimensiones, su ubicación era estratégica y se llegó a convertir en uno de los principales puntales del sistema de comercio maya. Fue considerado la capital del río La Pasión, y los dominios de esta ciudad se extendieron por las aguas del Usumacinta. Otra gran ventaja era que, pese a su ubicación cercana a estos enormes cuerpos hídricos, el lugar no se inundaba con la creciente de las aguas, gracias a sus montículos de media altura que poseen crestería al frente con la piedra ceremonial del Sacrificio.

En su interior, resulta impactante comprobar que sus estructuras poseen una apariencia única, debido a que en su construcción utilizaron arena de piedra roja, además sobresalen por su bella alfarería, estelas y los altares que dan el nombre al lugar. También se han encontrado tumbas con bella cerámica y ofrendas de jade, lo que indica que existió una jerarquía real dentro de la ciudad. se encontraron algunas vasijas que muestran que también se llevaba a cabo el “autosacrificio”.

Para llegar a Altar de Sacrificios desde Sayaxché, se debe navegar en lancha aproximadamente durante 2 horas por Río La Pasión. Por su cercanía con Aguateca y Ceibal, es común que se incluya en la visita a éstos otros sitios, desde aquí también es vía acuática, haciendo unas tres horas de ruta aproximadamente. ¡Anímese! Venga y contribuya a fortalecer el ecoturismo en Sayaxché.

 

Río la Pasión, Sayaxché, Guatemala
Río la Pasión, Sayaxché, Guatemala

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