salvamos de la contaminación al río la Pasión

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¡Entre todos salvamos de la contaminación al río la Pasión!

 contaminación al río la PasiónEn Guatemala y desde hace muchas décadas, ciertas empresas agrícolas han sido señaladas por incurrir en el desvío de ríos que, en el transcurrir hacia los terrenos o plantaciones, recorren también las cercanías de comunidades humanas, resultando afectadas al ver mermada su capacidad de acceso al agua.

Esta situación, obviamente, es incómoda para los actores. Unos dependen del vital líquido para poder producir los bienes que aportan a la economía nacional y los otros dependen del mismo para su propia subsistencia. Debido a ello, es inevitable que surjan tensiones y conflictos, aunque estos últimos suelen ser estimulados por grupos organizados que buscan obtener beneficios de tal problemática.

No podemos dejar de mencionar, si vamos a ser justos, que esto obedece a que los Gobiernos (independientemente de cuál grupo o persona lo dirija) han evitado por todos los medios la búsqueda de soluciones a esta situación tan delicada. Pero también es correcto mencionar que el problema emerge desde la propia Constitución de la República, al considerar como bienes del estado a “…b. Las aguas de la zona marítima que ciñe las costas de su territorio, los lagos, ríos navegables y sus riberas, los ríos, vertientes y arroyos que sirven de límite internacional de la República, las caídas y nacimientos de agua de aprovechamiento hidroeléctrico, las aguas subterráneas y otras que sean susceptibles de regulación por la ley y las aguas no aprovechadas por particulares en la extensión y término que fije la ley”.

Ojo: “Aguas no aprovechadas por particulares…”. Es decir, la Carta Magna reconoce de manera implícita que las aguas, siendo bienes del Estado pueden hacer uso del líquido para su aprovechamiento (Recordemos que dentro del concepto socio-jurídico de Estado se encuentra la población en general, e incluye dentro de estos a los “particulares” -aunque no desarrolla este concepto, se asume en la acepción tradicional de “personas privadas”).

Este precepto constitucional ha impedido, entre otras acciones, que los propietarios de determinados terrenos dotados de fuentes subterráneas se vean impedidos de utilizar el recurso según sus necesidades, porque en todo caso deben dar parte a las entidades del Estado, el cual nunca otorga los correspondientes permisos de utilización del agua. Contradicción rotunda con el principio de Propiedad Privada, igualmente contemplado en la Constitución de la República.

Río Madre Vieja, caso paradigmático

 En febrero de 2016 se desató una crisis cuando pobladores de Tiquisate y Nueva Concepción, Escuintla decidieron tomar acciones de hecho para evitar que el Río Madre Vieja llegase a las fincas productoras de palma africana de la región, pese a que el derecho a usar el agua fue adquirido en usufructo que le otorgó la compañía transnacional, United Fruit Company, desde 1985.

No obstante ese respaldo jurídico, tanto pobladores como empresarios agroindustriales, autoridades y grupos organizados enviaron un mensaje rotundo, al convocar un proceso de diálogo que derivó a la constitución de Mesas de Diálogo. Independientemente de los intereses de cada sector ahí representado, si algo demostraron con su actitud fue demostrar sus intenciones de encontrar soluciones pacíficas, técnicas, y sobre todo, suficientemente sólidas para mantener la gobernabilidad en el área y caminar juntos hacia la búsqueda de los consensos necesarios para resolver este caso.

Estos acuerdos permitieron arribar al compromiso de usar el río de manera racional, garantizando que el mismo llegue a la desembocadura en cantidades adecuadas y que la empresa agroindustrial pudiese, a la vez, seguir beneficiándose con el acceso al vital líquido. Además de los sectores mencionados, este proceso ha tenido el apoyo del Instituto Privado del Cambio Climático en Guatemala (este ente se ha encargado de generar información, producir análisis y emitir recomendaciones que permitan tomar medidas para un uso racional del agua), el acompañamiento del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales y otras instituciones del Estado.

Otros convenios que se han ido alcanzando incluyen el cumplimiento por parte del sector empresarial de establecer y financiar un sistema de monitoreo en la cuenca, para medición de caudales de forma periódica, con el objetivo de hacer un uso racional del agua entre los usuarios identificados. Como garantía de cumplimiento, se acordó integrar un Comité Técnico, definido a su vez por la Mesa de Diálogo o Mesa Técnica. En este caso se contempla establecer un programa de reforestación por parte del sector empresarial en la cuenca del río Madre Vieja, extensivo al Municipio de Nueva Concepción con la participación de los pobladores del municipio.

De manera especial, se puntualizó en cuanto a la necesidad de conservar los manglares, una especie vegetal en extinción. Estos son bosques pantanosos donde se mezclan el agua dulce y salada, que permiten la reproducción de peces, proveen albergue a distintas de especies de aves y en las zonas costeras protegen contra la erosión y los oleajes provocados por los huracanes.

Aunque los objetivos iniciales de esta iniciativa han sido enfrentar la emergencia presentada en el Río Madre Vieja y otros afluentes de importancia económica y social, su objetivo último es que se mantenga la dinámica para tratar otros problemas que se deben trabajar a nivel territorial, como el manejo de inundaciones o las reforestaciones.

Gracias a estas acciones, desde el año 2016 los ríos recuperaron su curso hacia sus desembocaduras, y durante el invierno de ese año se percibió un incremento notable en el caudal de los ríos, logrando los beneficiarios de los mismos, mejores accesos y disponibilidad hacia el vital líquido.

Pero, a no dudarlo, lo más digno de celebración es que tanto pobladores como autoridades y empresarios descalificaron con sus acciones unitarias, las intenciones de generar conflicto que ciertos grupos autodenominados ecologistas, pero que viven de la generación de problemas de esta naturaleza. Ha quedado demostrado que existe conciencia ambiental de unos y otros. Que, además, cuando existe plena voluntad de encontrar soluciones a los problemas, se debe realizar cualquier esfuerzo para llegar a ellas. Y es que, al final, sólo quienes son beneficiarios directos de los ríos pueden entender la necesidad que tienen todos de garantizarse el acceso al vital líquido. Y que, entre todos, es factible salvar el río.